Somos el colectivo Perdurant.
No creamos Perdurant Collective porque el mundo necesitara otra marca cualquiera; la creamos porque necesitábamos una forma de dar sentido a lo que miles de kilómetros de sudor, fracaso, risas y desapego nos habían enseñado sobre quiénes somos.
La endurance, la filosofía que insiste en que eres un ser fijo e inmutable completamente presente en cada momento, ha sido durante mucho tiempo la suposición silenciosa detrás de la forma en que nos vestimos, la forma en que consumimos y la forma en que presentamos nuestra identidad al mundo; pero la perdurance, la idea de que persistimos no permaneciendo iguales sino transformándonos, de que cada versión de nosotros es una parte temporal real, distinta e irremplazable de un continuo más largo, nos pareció mucho más honesta, mucho más humana y mucho más digna de ser vestida.
Esta marca nació no en una sala de juntas, sino en un sendero; no de una brecha en el mercado, sino de una brecha entre quienes éramos y quienes nos estábamos convirtiendo, y de la convicción de que lo que nos ponemos debe estar tan comprometido con ese viaje como nosotros.